domingo, 30 de junio de 2013

Tu Adiós



Tu adiós, es morir de sed,
Teniendo cerca el agua de la fe.

Tu adiós es llorar de angustia otoñal,

Sin hacer brotar lágrimas de sal.
LUNA ROJAUEGO,
¡OH! ASTRO NOCTURNO QUE DE MIS NOCHES ERES DUEÑO.



Tu adiós es ahogarse de miedo,

En un río de mar seco.

Tu adiós es cantar una triste melodía,

LUNA ROJAUEGO,
¡OH! ASTRO NOCTURNO QUE DE MIS NOCHES ERES DUEÑO.


Por medio de una garganta muda y vacía.

Tu adiós es dormir desesperada,

Despertando en la misma pesadilla como realidad no deseada.

Tu adiós es navegar sin rumbo,

en un mar de cemento gris y duro.

Por eso prefiero guardar mis despedidas,

Y esperar en silencio...

No eres más que un hombre impulsivo, y quizás aburrido,

El cuál se despide con la mano de un niño, triste y desconsolado,
Esperando que yo lo detenga e impida su partida de mi lado...






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