domingo, 22 de diciembre de 2013

SÓLO TENGO MIS LETRAS



Sólo tengo mis letras,
Para hacerte temblar,
Para tratar de hacer asomar,
La esquinita de tu sonrisa,
Aún sabiendo que no logran,
Ni lograrán jamás,
Tu existencia alegrar.

Sólo tengo mis letras,
Para llorarte en silencio,
Para soportar la realidad,
Para creer lo cerca que estás,
De mi mortalidad,
Pero cierro mis ojos y en la oscuridad,
Aún mi tintero no te logra rozar.

Sólo tengo mis letras,
Y con ellas confundo esta tiniebla,
Con lo tranquilizante y vivificante,
De la anhelante luz,
Para así encontrar mi camino,
E Imaginar que me lees y disfrutas cada verso,
Escurrido por mis dedos..., ¡Qué placer!

Sólo tengo mis letras,
Que a pesar de ser del viento,
Este no se las logra llevar,
Pues sostenidas están,
Cada vez que las acarician tus pupilas de mar,
Que aunque no pueden hablar,
Al leerme te hacen "amar" a esta ilusoria mortal.

No cierres tus ojos
Y yo no dejaré de empuñar mi mano,
Que lo único que desea es poderte acariciar,
Con mis letras que se pierden en tu afán,
Por quererme olvidar,
Sin saber que te siguen,
A donde quieras que vas.


Dedicado a una persona que con sus letras logró marcar de algún modo mi soledad, y que a pesar de la distancia física y emocional, le estaré siempre agradecida a ÉL, mi rockero y caballero melancólico favorito...










lunes, 16 de diciembre de 2013



...

Necesidad de escribir a la melancolía
De no tener,
De no sentir,
De no extrañar
De no amar...

Deseo insaciable, 
De cristalizar letras,
En los oídos aturdidos,
De la soledad nutrida,
Por segundos ensangrentados...

Hambre voraz 
De plasmar,
Vocablos sobre el vacío,
Que caen en el abismo de la  nada,
Y mostrar mariposas extraviadas sin saber volar...

Hacerle el amor a esas palabras,
Que esperan que el anochecer dance,
Para salir a la fuga y solo dejar,
El papel en blanco y roto...

Devorar silencios tiernamente,
Satisfacer el dolor con fonemas absurdos,
Pretendiendo llenar el espacio,
Donde nadie nunca a logrado habitar...

Conjurar versos matando la magia,
La cual presume incansablemente el tan mencionado "amor",
Ese "amor" que no es otra cosa que la tumba del dolor,
En donde sólo se observa una rosa negra y marchita,
Marchitando sueños, renovando silencios...