martes, 17 de junio de 2014


Amor en él…

Llegó cuando mis lágrimas abrían mi corazón cada noche y dejaban ver lo vacío de ese recinto que latía solo por verme llorar entre tanta soledad. Su brisa  despeina  mis silencios y me hace creer que esta mujer es más que piel, más que silueta borrada por la nostalgia.

Su tristeza se volvió mi razón de vivir, porque es mi dulce desafío atravesar sus mares, sus fronteras, sus barreras, sus fortalezas de piel, solo para verlo sonreír, solo para ser testigo de sus ojos tristes que miran hacia mi horizonte, hacia mi lejanía, hacia mis montañas y mis paisajes.

A penas puedo recordar cuando mis amaneceres se rompían haciendo estragos mis muchos escombros de mi alma caída, pero como un sol repentino y cálido, su voz llegó para abrazar mi cielo y mi lluvia que junto a su lluvia, el amor nos hace llover, para que el cielo llore de envidia y de celos.

Y se me estremece las entrañas cuando la música de su garganta me hace canción de primavera al susurrarme “Mi Amor” tanto en mi piel como en mis grietas; y son ellas las que insisten en que cada día me olvide de mí, para vivirlo, porque con un ser tan maravilloso ¿QUIÉN QUIERE AMARSE A SI MISMO, SI SE PUEDE AMARLO A ÉL?

Escribirle hoy y ver como mis letras me descifran sonrojados sentimientos que aprisionan mis manos, mis dedos y hacen desahogar una página en blanco que solo derrama la tinta de sus besos desbordados por la orilla de mi alma y que mueran en la playa de sus caricias que cobijan mis deseos excitando mi marea.

Su deseo, es ímpetu que aquieta mis escombros, silencia los pedazos fragmentados de mis cicatrices, mientras que se me desangra el corazón a latidos y la respiración a suspiros. Y es que todo su cuerpo huele a amanecer, hasta su nostalgia aromatiza mis adentros y se vuelve olor de madrugada bañada en la brisa de su pelo.

No sé cuando el tiempo se apiadó de mí y me lo entregó en mis manos, mientras él me aceptaba con sus brazos abiertos; no lo sé, solo sé que si cierro mis brazos es para que él se escape hacia dentro y salga hacia mí.

Te tatuaste en mi existencia y en mi muerte y tal vez nunca quiera borrarte y si algún día te borro es porque en tus brazos me encuentro, en tu piel me desvanezco y en tus silencios soy eco.

Para él; por él y con él. H.a.v.t


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