domingo, 1 de junio de 2014


DÉJAME, PERO VUELVE

Déjame estar sin ti,
déjame amarte en tu ausencia,
y así disfrutarte sin tenerte aquí.

Déjame sentir tu soledad,
y como ella le hace el amor a la mía,
haciendo de este silencio una dulce armonía.

Déjame pensar que me olvidas,
déjame olvidar que me piensas,
y hazme ansiarte más en tu lejanía.

Déjame soltar tus manos
LUNA ROJAUEGO,
¡OH! ASTRO NOCTURNO QUE DE MIS NOCHES ERES DUEÑO.


sin mirar atrás, para que tus caricias
se sientan vivas sin necesidad de tocar.

Déjame extrañar tu tormenta,
déjame descansar en tu calma,
que no hay nada más bello que no parar de soñar.

Déjame imaginar que tu presencia es fugaz,
que tu eternidad es pasajera,
pues quiero morir en tu mortal inmortalidad.

Déjame aprender a no vivirte,
déjame vivir sin respirarte,
para que al verte de nuevo sepa lo que es el cielo.

Déjame decirte adiós y callar mi amor,
déjame, que siempre volveré a ti,
déjame, pero siempre regresa a mí.



1 comentario:

  1. simplemente brillante! una oda para aquella persona que nos ha dejado su ausencia y que anhelamos que vuelva. también para quien en la cruenta distancia nos acompaña y deseamos su eterna presencia. excelente, brillante, excelso y hermoso! :)

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