domingo, 7 de junio de 2015

ORGASMOS REMENDADOS

PORQUE EN TODAS MIS VECES SIEMPRE FUISTE MI PRIMER VEZ; ÚNICA



Ese nudo en la garganta que  hace amarrarme a un abrazo, a mi abrazo descosido por unas manos que no hacen más que soltar lo que con fuerza aprietan mis dientes cuando ya no puedo respirar, ese nudo, aún me aferra a unos labios sin orgasmos que mojar.

Porque intento abrirme completa desde el cosquilleo en mi vientre hasta la calma de unas piernas cerradas que lo único que evitan es ser  lastimadas por  aquellos orgasmos que parecen heridas abiertas queriendo latir sus angustias; porque en mi lujuria de tanto escribir también remiendo esos orgasmos, a los cuales me cuesta sacarlos de  las jaulas de mis temores.

Y ahora, las risas de esos gemidos mudos que escuchan a la niña siendo mujer  y a la mujer  siendo el bastón de unos sueños cojos que entre sábanas cocieron redes donde enredada está la realidad, se extinguen, con cada palpitación que causa el no llorar de placer.

Y es que hoy pretendo desentonar los silencios de mis orgasmos que tanto sonaron cuando al romperse me pronunciaban su nombre y el mío dejaba de identificarme al sentir que en su boca no me encontraba como música.


Y es que tal vez hoy pretenda armarme los fragmentos que casan en tu rompecabezas para que entera, abierta y completa pueda enfrentar mejor mis húmedas grietas, que solo añoran ser orgasmos remendados en tu hogar de piel.

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