lunes, 26 de septiembre de 2016




¿AMISTAD O SOMBRA?

¿Amistad?
La conocí abrazando mis brazos desconsolados,
acariciando el reflejo del espejo empañado
por las lágrimas de mi amiga soledad.
¿Y me preguntas por la amistad?
Cuando me abrí completa la jaula
para que mis pájaros hicieran sentir libertad,
pero solo les cortaron las alas con la indiferencia.
¿Y me hablas de amistad?
Con la cuál sientes tus manos llenas,
pero no es más que tanto vacío.
Porque, como el agua que se escurre entre los dedos,
no se pueden atrapar las vivencias que en algún instante
pensaste que eran tu inmortalidad.
¿Pero, insistes en la amistad?
No, tal vez era un esbozo de esa sonrisa
que siempre quisiste hacer tuya
pero que solo se sostiene en el rostro ajeno de tu sombra,
sombra tan ajena que nunca la llegas a conocer,
simplemente porque la sombra no tiene cara;
es una nada en forma de oscuridad
coleccionando aquellos miedos
enjaulados en la soledad.
Y ahora te pregunto yo…
¿Y te has podido desprender, alguna vez, de tu sombra?
¿Verdad qué no…?

¡Y claro qué no!, no era amistad, 
solo era mi sombra.